Tarta superfácil de petit suisse

Reconozco que ha pasado mucho tiempo desde la última publicación, mucho más de lo que me gustaría, pero todos aquellos que tenéis situaciones parecidas a la mía, siempre haciendo malabarismos para llegar a todo,  me entenderéis perfectamente.

Pero este nuevo año, empiezo cargada de energía e ilusiones, esperando compartir con vosotros muchas de las cosas que horneo. El equilibrio entre “repostear” y publicar, no siempre es fácil.

La receta de hoy es una de esas recetas deliciosas y fáciles de verdad. La puedes preparar con un par de días de antelación si tienes un cumpleaños o una fiesta y admite múltiples decoraciones.

Yo creo que ya la he hecho casi 6 o 7 veces, para distintas ocasiones, y siempre me sorprende el sabor intenso del petit suisse que tanto me recuerda a la infancia.

Eso sí, esta tarta tiene un truco guardado, que puede hacer que la consistencia que se busca no salga.

La receta no es mía, ojalá empiece a tener tiempo para idear combinaciones estupendas que terminen en bizcochos deliciosos, pero hasta que llegue, solo puedo compartir aquellas recetas que os aseguro saldrán bien se sigue al pie de la letra el procedimiento.

He empezado a introducir en las recetas un cálculo calórico, para saber qué estamos ingiriendo en un trozo de tarta. Obviamente, yo entiendo las tartas como algo ocasional en una situación festiva. Me preocupa transmitir a mis hijos la necesidad de una alimentación equilibrada, sin renunciar a nada, ni al dulce, de tal manera que alimentación, actividad física y disfrute de la vida, vayan de la mano. Al final de la receta os adjunto un cálculo calórico de la tarta en su totalidad y pormenorizado para una ración normal.

En este caso, la ración individual ronda las 157 Kcal, lo que junto con un vaso de leche constituye una merienda perfecta para un día de diario especial.

La receta la saqué del blog de megasilvita, y sin más, allá vamos con el paso a paso:

Os copio aquí los ingredientes:

  • 150 de galletas digestive
  • 70 gr de mantequilla
  • 300 ml de nata para montar
  • 9 petit suisse de fresa: ¡¡¡OJO: 495 gr de petit suisse!!!!
  • 200 ml de leche entera
  • Un sobre grande de gelatina de fresa (yo he usado el sobre de…)

NOTA: la receta original da la opción de utilizar una cucharadita y media de fresa en pasta, y disolver 6 hojas de gelatina neutra en la leche, pero creo que es mucho más cómodo utilizar directamente el sobre de gelatina de fresa y así evitar comprar la fresa en pasta, sólo accesible en tiendas especializadas.

Para la elaboración:

  1. Cubrimos la base de un molde desmoldable de 20 cm con papel de hornear: esto nos permitirá poder desmoldar la base de la tarta muy fácilmente.
  2. Trituramos las galletas: se puede utilizar la thermonix (ojo con no pulverizarlas en exceso) o directamente meter las galletas en una bolsa de congelar y pasar el rodillo varias veces para machacarlas.
  3. Extendemos la masa de galleta y mantequilla sobre la base del molde y alisamos. Mientras preparamos el resto de la tarta, metemos el molde con la base de galleta en la nevera.
  4. Derretir la mantequilla en el microondas y mezclar en un bol junto con las galletas trituradas. Un truco para que se mezcle bien es hacerlo con una espátula (lengua).
  5. Calentamos los 200 ml de leche entera y cuando empiece a hervir retiramos del fuego e incorporamos a la leche hirviendo el contenido del sobre de gelatina de fresa. Removemos bien con unas varillas de mano para que se disuelva todo bien y no queden grumos. Dejamos enfriar, hasta que llegue a temperatura ambiente.
  6. Con un robot de cocina, montamos la nata ligeramente (por supuesto que también puede hacerse a mano). Hay que tener cuidado de no pasarnos en el montado, la consistencia debe ser de nata semimontada, de tal manera que al utilizar una espátula resbale ligeramente.
  7. Añadimos a la nata semimontada los petit suisse y mezclamos bien con una lengua de repostería. El movimiento siempre debe ser de los bordes hacia el centro, con mucho cuidado, intentando que no se baje la mezcla.
  8. Vamos añadiendo la leche que teníamos con la gelatina disuelta, muy poco a poco, y mezclamos con la lengua. El mismo movimiento envolvente del exterior hasta el interior.
  9. Sacamos el molde de la nevera.
  10. Volcamos con cuidado la mezcla anterior (nata, petit suisse y leche con gelatina) sobre la base de la galleta y si veis que lo necesita con una espátula se puede alisar un poquito.
  11. La metemos en la nevera y dejamos cuajar hasta el día siguiente. Cuando han pasado 4 horas más o menos, la suelo cubrir con papel film (muy estirado para que no toque la tarta) y así me aseguro que no coge ningún olor de la nevera. Esto reconozco que es una manía personal.

Esta tarta se sirve en frío y se puede decorar con flores naturales previamente bien lavadas con agua, con sprinkles de colores, con unos banderines en brocheta o dejarla tal cual para disfrutar del color rosa intenso.

Y ahora, el supertruco, o la gran advertencia, para que la textura sea la correcta:

La receta original habla de 9 petit suisse. Hay que tener en cuenta que los envases de petit suisse han cambiado.

La cosa no iría más allá, al no ser porque han cambiado la capacidad de los envases, pasando de los 55 gr por envase a 50 gr. Es decir en 9 envases estaríamos disminuyendo la receta en 45 gramos. Y sí: esto hace cambiar la consistencia.

Por eso yo os propongo que directamente pongáis en la receta los gramos finales del ingrediente a utilizar, de ahí el ¡¡¡OJO: 495 gr de petit suisse!!!!

Como siempre animaros a hacerla. Os aseguro éxito total.

En relación con el aporte calórico, os dejo mis cálculos:

INGREDIENTES Kcal Porción

(sobre la base de 18 raciones)

150 de galletas digestive 711
70 gr de mantequilla 519
300 ml de nata para montar 949
495 gr de petit suisse 534
200 ml de leche entera 116
Sobre grande de gelatina de fresa
2.829 157

Para cualquier duda aquí estoy a vuestra disposición.

Un beso enorme,

 

 

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